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Señoritos de la burguesía catalana los dos, a Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma les llamó la atención el potencial de ese joven plumilla que venía de la clase trabajadora. En aquel grupo de escritores militantes faltaba uno como Juan Marsé (Barcelona 1933; 2020) que pudiera acreditar un origen humilde, así que no dudaron en adoptarlo: impulsaron la publicación de su primera novela, Encerrados con un solo juguete (1960), y luego lo mandaron a París para que allí se desintoxicara de los rigores del franquismo. Marsé regresó del periplo francés con unas cuantas lecturas más en la mochila, habiendo catado el sabor a libertad y con el carné del Partido Comunista. Fue un ingreso simbólico, porque su adhesión al partido duraría solo un año y medio, tiempo que de todos modos aprovechó para entrar en contacto con los círculos antifranquistas, y dentro de ellos con la editorial Ruedo Ibérico, que había nacido dispuesta a publicar libros prohibidos y de denuncia social. A Marsé le encargaron un libro sobre Andalucía, el primero de una nueva colección de libros de viajes que iban a mostrar la realidad de esa España que la propaganda oficial ocultaba. Marsé aspiraba a escribir junto con su amigo Antonio Pérez y con fotos de Albert Ripoll Guspi un libro que supusiera una «innovación en el género». Los problemas de organización de la editorial y la falta de recursos económicos retrasaron el viaje a 1962, cuando por fin viajó en septiembre a Sevilla. Desde allí se desplazó a pueblos como Jerez, Rota o Sanlúcar de Barrameda hasta acabar en Málaga, en octubre. La idea de Marsé era intercalar sus crónicas con las fotos de Ripoll Guspi y titulares de la prensa oficialista de aquellos días, a modo de contrapunto. El libro sufrió todo tipo de contratiempos. Pérez se desvinculó del proyecto nada más comenzar y la lentitud de Marsé, que alternó su escritura con otros encargos más lucrativos, hizo el resto. Cuando en 1964 quiso entregar el manuscrito, en Ruedo Ibérico ya no tenían ganas ni recursos para publicarlo. El libro quedó enterrado en el archivo de la editorial con el título Andalucía, perdido amor –la variante patria de Andalucía, mon amour– y firmado con el seudónimo de Manolo Reyes, el nombre del Pijoaparte de Últimas tardes con Teresa. Si cincuenta años después podemos leer el libro con el título de Viaje al sur (Lumen, 2020) es gracias a la labor casi detectivesca de Andreu Jaume, que para este feliz rescate localizó el manuscrito que el propio Marsé había dado por perdido una treintena de las cien fotografías originales. Viaje al sur es un hallazgo de gran valor. En esta colección de crónicas, o más bien postales a medio camino entre la escritura diarística y la narrativa de viajes, Marsé anticipa unos recursos estilísticos para adjetivar o crear personajes que después desarrollaría en sus novelas, y también esa mirada tan suya, entre rabiosa y sarcástica, para denunciar las desigualdades. «Es difícil escribir una crónica del sur sin cierta amargura y sin caer en la tentación de insultar a alguien», dice. Aquí es incapaz de ocultar su enfado ante la postración y el abandono de un pueblo al que no le quedaba otra alternativa que buscarse un futuro lejos de España o entregándose al incipiente turismo, «dándose un baño de feudalismo, de poderío capitalista y de simpática organización comercial, todo mezclado». Una sentencia de ayer y de hoy, de «esta mínima España nuestra, que se imagina estar pisando billetes de mil por todos lados». El autor catalán retrata en Viaje al sur a poetas sin talento, mendigos, campesinos de mirada grave y niños que parecen sacados de novelas picarescas. «Es algo deprimente –apunta–. Aquí no hay nada que ver, nada que hablar y nada que hacer». A ojos de Marsé, España fue «una broma pesada por demasiado conocida» durante más tiempo del deseado, «un chiste viejo que perdió hace tiempo su frescor y su sentido». Viaje al sur. Juan Marsé. Fotografías de Albert Ripoll Guspi. Edición e introducción de Andreu Jaume. Lumen, 2020. 360 páginas. 21,90 euros.

Tue, 20 Oct 2020 00:40:04 +0200

En una ocasión, John Berger escribió: «Tanto para los cazadores como para las presas, esconderse bien es una condición indispensable para sobrevivir. La vida depende de saber ponerse a resguardo. Todas las cosas se esconden. Lo que ha desaparecido se ha escondido. Una ausencia -como la de los que han fallecido- se siente como una pérdida, pero no como un abandono». Por tanto, existe, por un lado, la vida, y después, esa realidad que se bate en retirada para sobrevivir, que deja trazas, huellas, destellos, solo visibles por algunos, y que son el camino de vuelta hacia ella. La realidad escondida y al resguardo es justamente la materia que entreteje la obra de la poeta Louise Glück (Nueva York, 1943), galardonada el 17 de octubre con el Premio Nobel de Literatura 2020, que la Academia Sueca le concedió «por su inconfundible voz poética que, con una belleza austera, hace universal la existencia individual». Profesora de inglés en la universidad de Yale y galardonada con varios reconocimientos de prestigio, entre ellos el Pulitzer por El iris salvaje (1992), el National Book Award por Faithful and Virtuous Night (2014), ha publicado 12 libros de poemas, la mitad de los cuales han sido editados en España por Pre-Textos: El iris salvaje, Ararat, Las siete edades, Averno, Vita nova, Praderas y Una vida de pueblo. Escribir desde el «yo» Leí a Louise Glück por primera vez hace años, en un poema llamado «Primer recuerdo», incluido en su libro Ararat, una elegía que escribió a la muerte de su padre, y dice así: «Hace tiempo, fui herida. He vivido/ para vengarme/ contra mi padre, no/ por lo que él era, / sino por lo que yo era: desde el comienzo del tiempo, / en la infancia, yo pensaba/ que dolor significaba/ no ser amada. / Significaba que yo amaba». Aquellos últimos versos me inquietaron: con aquella deslumbrante sencillez daba la vuelta a lo que yo pensaba de la naturaleza de las relaciones familiares. Así es la poesía de Glück, tres palabras bastan para el knockout. Glück entrelaza su propia biografía con la observación del mundo, habla desde su experiencia con un yo poderoso y valiente. Es este yo, tan individual y misteriosamente universal, mediante el que aborda temas tan complejos como la familia, el deterioro de las relaciones con aquellos a los que amamos, el paso del tiempo, la vejez, la ausencia o la muerte. Lo hace armada de un lenguaje directo y austero, sin oscurantismos innecesarios, valiéndose de una escritura frontal, nada alambicada que logra interpelar directamente al lector, y esta circunstancia, creo, es lo que convierte a muchos de sus poemas en demoledores. Cito de El iris salvaje: «Al final del sufrimiento /me esperaba una puerta», y más adelante, «Simplemente supimos que no es propio de la naturaleza humana amar sólo aquello que nos devuelve amor». No tuvo una infancia feliz: acoso escolar, presencia opresiva de su madre, trastornos alimenticios... En su obra, el diálogo con la naturaleza es otra constante. En el poema «Nostos» -una expresión que en griego puede traducirse como «regreso al hogar», incluido en el libro Praderas- parte de ese recuerdo casi bucólico que nace al evocar un manzano de su jardín de infancia, cuarenta años atrás. Y concluye así: «Miramos el mundo una sola vez, en la niñez. / Lo demás es memoria». Su propia infancia, ese territorio desde el que miró el mundo por primera vez, estuvo marcada por algo que definiría su vida, la mitología clásica. En vez de cuentos, sus padres le leían esas historias de héroes y mitos que tenían para ella más realidad e interés que sus propios vecinos en su casa de Long Island. La niña que era Louise Glück creció embebida de esos relatos que resonaron en ella especialmente, como el de Perséfone, sobre el que estaría escribiendo de forma intermitente a lo largo de 50 años. De hecho, sobre Perséfone escribió en Averno. En Praderas sobre Ulises, Penélope, Telémaco y Circe. Su obra, como la de otra grandísima poeta, Anne Carson, recoge la herencia grecolatina y entreteje estos arquetipos y figuras, que son como una especie de máscaras que embellecen su yo cambiante, con versos contemporáneos más íntimos sobre relaciones y familia. Psicoanálisis Louise Glück no tuvo una infancia feliz, tampoco lo fue su adolescencia. Al acoso escolar se le añadía la presencia opresiva y asfixiante de su madre y los trastornos alimenticios que sufrió, que la llevaron a estar siete años en tratamiento psiquiátrico. Si el mundo clásico le ofreció las imágenes universales para saberse contar, fue el psicoanálisis el que le mostró el camino para pensar el yo, para entender aquellas nociones que habían sido un shock para ella, como la mortalidad, que descubrió de niña. Louise Glück no siempre quiso ser poeta. Durante una época de su vida pensó en ser actriz. Su falta de talento, o al menos eso es lo que dice, la hizo centrarse en la escritura y envió a una editorial su primer libro a la precoz edad de 13 años. Se lo devolvieron, pero persistió y durante años, pensó que para escribir debía encerrarse en su atalaya, retirarse del mundo. Debutó en 1968 con un poemario llamado Firstborn y después de ese libro pasó un tiempo sin escribir. Fue aquella una época en la que Glück llevaba la vida que pensaba que los escritores debían llevar: una existencia centrada en el rechazo al mundo, consagrando ostentosamente todas tus energías al arte, a la creación. Después de dos años de sequía llegó a la conclusión de que no iba a ser escritora, de manera que aceptó un trabajo de profesora en Vermont, y en el momento en que comenzó a enseñar, en el momento en que tuvo obligaciones en ese mundo del que renegaba, volvió a escribir de nuevo. Fue como si la vida le hubiera regalado una lección. Desde entonces, no ha dejado de dar clases. Su escritura se perfila a veces como venganza contra lo injusto, contra lo que no tiene nombre o lo que no se entiende. El dolor, la desilusión, el trauma, el desamor son los motores subyacentes de una obra en apariencia accesible que hace gala de un gran sentido de la ironía. Pero, en definitiva, la poesía de Glück tiene algo, o mucho, de inclasificable: puede parecer concebida para gente que solo lee poesía y, a su vez, para gente que nunca ha leído poesía. Como dijo Michael Schmidt, su editor de Carcanet, lo que ocurre con ella es que está estética e imaginativamente en desacuerdo con una época. Su voz no está al servicio de ninguna causa, sino que es un ser humano comprometido con el idioma y con el mundo. No nos intenta persuadir de nada, sino que nos ayuda a profundizar en este mundo en el que vivimos y sus versos, claros y transparentes, apuntan a la fragilidad esencial del ser humano. Su obra es, para mí, una puerta, es el compromiso con esa búsqueda de lo invisible. De lo que otorga sentido, de esas trazas de realidad de las que hablaba John Berger, esas huellas escondidas, a cuyo encuentro se encaminan sus versos.

Tue, 20 Oct 2020 00:39:44 +0200

Barcelona cuenta desde la semana pasada con un nuevo espacio dedicado a la fotografía de la mano de la Fundación Mapfre, que abre contra viento y marea su KBr Centro de Fotografía. Un ámbito que se ubica en la base de su mítica torre que corona el skyline barcelonés desde los años 90 y que quiere crear un nuevo eje que acerque la cultura a la zona del Puerto Olímpico, desarrollando una base más para la foto en la ciudad. KBr quiere crear comunidad y dotar del escenario adecuado a la ya existente para concentrar parte de su actividad, como denota la puesta en marcha desde ya de lazos con escuelas de fotografía, festivales y gestores de la imagen. Una apuesta necesaria en el entorno barcelonés y catalán, que se amplía con 1.400 m2 dedicados a muestras, auditorio y sala pedagógica. Nuevos «tempos» El luminoso entorno que da la bienvenida al centro está ocupado en su mayoría por una librería especializada, iniciativa del galerista Juan Naranjo. En ella se pueden encontrar tanto clásicos de la imagen como autores emergentes, editoriales de todo tipo o incluso autoedición. Una selección muy personal pero, al tiempo, que da buena cuenta de la fertilidad del formato. A su lado, un espacio de consulta en el que poder disfrutar de los ejemplares que se ponen a disposición del público ayuda a entender el pausado tempo al que invita la visita a KBr. Las amplias salas expositivas se despliegan en la primera planta. Sin dejar de lado el horizonte general del centro, enfocado hacia los grandes clásicos, en la segunda sala se llevarán a cabo muestras ligadas a la actualidad o a relecturas de su propia colección, así como a mostrar las conclusiones de las experiencias de aunar esfuerzos con escuelas de fotografía. Para iniciar su andadura, se ha elegido a dos figuras indiscutibles de la Historia de la técnica como son Bill Brandt y Paul Strand. Una amplia retrospectiva para el primero y un comisariado que relee la colección Mapfre para el segundo son los primeros pasos de este nuevo centro. Ramón Esparza comisaría la cita del cosmopolita hombre de mundo que representa Bill Brandt. Viena, París, Madrid, Barcelona y Londres son algunos de sus entornos, y su contacto estrecho con las grandes personalidades artísticas del momento hace que su producción vire hacia lo creativo. Su documentalismo, fundamentado en visiones cotidianas a partir de la escenificación de la realidad, emana de sus obras. La panorámica que esboza la muestra refleja una viaje vital hacia lo extraño, lo peculiar, con un claro componente misterioso. Especialmente remarcable es la composición en pared de su serie sobre ojos de artistas, una escenificación desmembrada y compleja de la mirada de los grandes creadores de su momento. Igualmente interesante es la parte dedicada a los desnudos y la Naturaleza. Composiciones y enfoques contrarios a la lógica, con sus paralelismos en las formas que lo llevan a fotografiar de la misma manera el cuerpo humano y las diferentes texturas de las piedras. La retrospectiva nos brinda así a un Bill Brandt creador de imágenes pero cómodo en todas las esferas del proceso, aunando la construcción de escena, la dirección actoral o la postproducción de la foto. Fachada del nuevo KBr Bill Brandt. Comisario: Ramón Esparza. Paul Strand. Comisario: Juan Naranjo. KBr Fundación Mapfre. Barcelona. Avda. del Litoral, 30. Hasta el 24 de enero de 2021.

Tue, 20 Oct 2020 00:39:27 +0200

Nombre completo: Miguel Marina. Lugar y fecha de nacimiento: Madrid, 5 de abril de 1989. Residencia actual: Madrid . Formación: Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Ocupación actual: Artista. Qué le interesa. Me interesa abordar cuestiones relacionadas con la pintura como la escala, la luz, el color, la oscuridad y la superficie. Estos motivos, en ocasiones se trasladan a volúmenes, aunque mi mirada va dirigida a lo pictórico más que a lo escultórico. Mi aproximación hacia estas preocupaciones se apoya en el paisaje y se relacionan con el proceso y el trabajo en mi estudio. Por lo general, no proyecto ni organizo mi trabajo en series o etapas. Se va acumulando en el taller fruto de una relación diaria y constante. «Halley». Palau de Casavells. Gerona, 2017 - M. M. De dónde viene. Hasta ahora he podido mostrar mis trabajos de manera individual en galerías como Nordés (Santiago de Compostela), The Goma (Madrid), etHall (Barcelona) y Ana Mas Projects (Barcelona), donde en la actualidad muestro el proyecto Isidro García Yágüez. También he participado en muestras colectivas en centros como la Fundación DIDAC (Santiago de Compostela), La Casa Encendida (Madrid), la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid (Madrid), Laboral Centro de Arte (Gijón) o la Real Academia de España en Roma (Roma). «Echarse a perder, echarse a dormir», en galería etHall. Barcelona, 2018 - M. M. Supo que se dedicaría al arte… No recuerdo un momento concreto. Creo que se ha ido dando poco a poco, y la suerte y las circunstancias puntuales me han permitido dedicarme a esto de manera más o menos constante desde que finalicé mis estudios.   M. M. ¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el arte para «sobrevivir»? Nada llamativamente raro. He tenido trabajos ordinarios fuera del ámbito artístico y otros más ligados a nuestro campo. Desde dependiente en tiendas de ropa, repartidor de flyers, asistente para otros artistas o, incluso, en galería. Proyecto del artista junto a Manuel Eirís en la Fundación DIDAC. S. de Compostela, 2018 - M. M. Su yo «virtual». Utilizo, sobre todo, Instagram. También tengo una web donde publico una o dos imágenes de cada proyecto. Creo que ambas sirven para aproximarse a mi trabajo sin llevarse un atracón y sin tampoco profundizar demasiado en él. Prefiero que el acercamiento sea más al material que a la imagen en pantalla. M. M. Dónde está cuando no hace arte. Durante tres años, participé en un colectivo –Snø– junto a Israel Larios y Rodrigo Serna, vinculado a La Trasera de la Facultad de Bellas Artes de Madrid. El espacio y medios que nos proporcionaron en esa fantástica iniciativa ya desaparecida nos permitió organizar encuentros en formato charla o conferencia con artistas y otros agentes de la escena del arte contemporáneo de Madrid. También pequeñas exposiciones y talleres teórico-prácticos con otros colectivos. Algunos de los artistas, comisarios o críticos que pasaron por allí, como José Díaz, Cristina Anglada, Nacho Martín Silva, Jordi Claramonte, Lluc Baños, Santiago Giralda, Jorge Diezma, Nina Paszkowski, Alfredo Rodríguez, Kiko Pérez o Joaquín Jesús Sánchez compartieron experiencias y conocimientos que nosotros como colectivo deseábamos acercar a la Universidad. De alguna manera, queríamos ofrecer ejemplos que a nosotros como alumnos nos habría gustado tener en nuestros años en la facultad. Fue una experiencia muy bonita, que duró lo que tenía que durar. Por motivos personales, dinámicas de trabajo y estancias más o menos largas fuera de Madrid, el proyecto fue apagándose y finalmente desapareció fruto también del cierre de La Trasera como espacio de trabajo experimental. Detalle de «Arcetri», en la galería Nordés de Santiago de Compostela (2018) Le gustará si conoce a... Artistas más o menos cercanos que generosamente me han enseñado y han compartido sus conocimientos, como Kiko Pérez, José Díaz, Guillermo Pfaff o Fernando García, por citar algunos. También artistas que, aunque formalmente estemos más alejados, me han ayudado y enseñado mucho, como Javier Arbizu, Miren Doiz, Milena Rossignoli, Inma Herrera o Álvaro Negro. La lista es larga, y lo de citar siempre es complicado porque me olvido de personas muy importantes. Pero con esto te puedes hacer una idea. Por lo general, autores cercanos en edad con los que he compartido un tiempo más o menos largo, lo que inevitablemente ha facilitado un nivel de comprensión y acercamiento hacia sus trabajos. Destacaría (a parte de los mencionados) a otros como Christian García Bello, Julia Huete, Claudia Rebeca Lorenzo, Víctor Santamarina y Damaris Pan. Hay artistas muy buenos y no quiero alargarme, porque siempre me dejo a gente por el camino. Obras de «El territorio es un acto». Injuve, Sala Amadís (Madrid, 2020) - M. M. Qué se trae ahora entre manos. Este último año, por distintos motivos, se han solapado muchas cosas, y ahora creo que me toca un periodo de trabajo y de investigación más sosegado. Probar cosas en mi estudio y ver lo que sale. «Lanzarla al aire». Fundación BilbaoArte (Bilbao 2020) - M. M. Proyecto favorito hasta el momento. Por lo general, no me apego mucho a mis obras, pero es curioso cómo algunas permanecen más tiempo en tu cabeza, ya sea por novedosas, arriesgadas, difíciles, o por la extrañeza de ver un resultado que no esperaba. Por citar una diría que un esgrafiado en cemento que partía de los muros de Arcetri, en Florencia. Una pieza grande, alejada de mi pintura en papel, que se fue deshaciendo durante la exposición y que ya no existe. Como serie o proyecto, creo que un grupo de obras que expuse en La Casa Encendida en la exposición Generación 2020 y que reunía varias piezas que resumían un viaje que empezó en la Real Academia de España en Roma (2017-18) y se extendió y formalizó a caballo entre Madrid y Bilbao (2020). Detalle de la propuesta de Miguel Marina para Generación 2020 (La Casa Encendida) - M. M. ¿Por qué tenemos que confiar en él? No se que decir. El compromiso que demuestro con mi trabajo es algo mío. Lo hago por interés y necesidad personal. Luego es bonito ver que, en ocasiones, sale algo que puede interesar o emocionar a otras personas. Pero no me siento en lugar de intentar convencer a nadie que no sea a mí mismo Montaje de «Isidoro García Yágüez», proyecto actual en Ana Mas Projects (Barcelona) ¿Dónde se ve de aquí a un año? Difícil imaginar y planear en esta situación. Creo que en Madrid, y espero que trabajando y pintando en mi estudio. ¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? A Manuel. M. Romero, un pintor al que, además, que me gustaría conocer. Defínase en un trazo.

Más de un viejo dinosaurio del rock británico habrá esbozado una sonrisa pícara al recordar a Norman «Nobby» Pilcher, su gran bestia negra en lo que a la persecución de las drogas se refiere. Este antiguo agente de la Policía Metropolitana (MET), que hostigó a los músicos más viciosos del Swinging London durante la era dorada del rock'n'roll a finales de los sesenta, acaba de publicar una biografía en la que reconoce que hubo una trama corrupta para desacreditar a todo músico relacionado con el consumo de drogas, para que dejaran de influir en la juventud de la época. En su libro, titulado «Bent Coppers» («Cobres doblados»), Pilcher asegura que en los sesenta el Ministerio del Interior británico estaba «ansioso» por realizar tantos arrestos de «alto perfil» en la escena de rock como fuera posible, para disuadir a los jóvenes de las drogas. Todo empezó con el compositor Lionel Bart y el cantante Dusty Springfield, a quienes encontraron drogas en su apartamento durante un registro. «Entonces, el Ministerio nos empujó para seguir adelante con más nombres famosos», recuerda. En 1967 fueron a por Brian Jones de los Rolling Stones, y en 1968 el objetivo fue Tubby Hayes, a quien pillaron con heroína. El 18 de octubre de ese mismo año, Pilcher lideró el escuadrón que irrumpió en el piso de John Lennon y Yoko Ono, donde encontraron 220 gramos de hachís. Así es como recordó Lennon el incidente: «De repente, hubo un golpe en la puerta y una voz de mujer afuera, y miré a mi alrededor y vi a un policía en la ventana. Estábamos en la cama y nuestras partes bajas estaban al descubierto. Yoko corrió al baño para vestirse con la cabeza asomando, para que no pensaran que estaba escondiendo nada. Luego dije: «Llama al abogado, rápido», pero ella fue y llamó a Apple. Nunca sabré por qué. Todo fue un montaje: el Daily Express estaba allí antes de que llegara la policía. De hecho, Don Short nos había dicho, «Vienen a buscarte», tres semanas antes. Entonces, créanme, había limpiado la casa, porque Jimi Hendrix había vivido allí antes en el apartamento, y no soy estúpido. Registré toda la maldita casa, pero no miré una funda de gafas donde tenía un trozo de hash del año pasado». Pilcher se topó con la pareja desnuda, y según cuenta, quedó impresionado por la actitud de Lennon. «Sus ideales de paz y bondad se expresaron en su comportamiento y actitud, que fue muy humilde». Menos divertida fue la detención de Dusty Springfield. «Tuve que ignorar el lenguaje soez y sus insultos», dice sobre la cantante, que se confesó culpable de los cargos. Los siguientes en su lista fueron George Harrison y Pattie Boyd, a quienes encontraron pequeñas cantidades de cannabis en su casa de Esher, y después el estadounidense Levi Stubbs de los Four Tops, arrestado en el Hotel Mayfair. El agente, que empezó a ser conocido como «Groupie Pilcher», ya que estaba compinchado con la prensa para salir siempre en las fotos de los arrestos junto a los sospechosos famosos, niega haber falsificado o «colado» pruebas en estas operaciones. En su biografía asegura que «un policía impecable al final tiene que mancharse si quiere investigar, porque Londres y el Met estaban podridos y si necesitabas caminar sobre la suciedad, hay que estar preparado». Pero pronto empezó a darse cuenta de que el equipo para el que trabajaba estaba plagado de corrupción. Al parecer fue un comisario llamado Robert Mark el que espoleó la cruzada contra los rockeros, animándole a falsear los informes y a realizar otras prácticas ilegales con tal de detener «a cuantos más mejor». Al final se descubrió el pastel, y en 1973, después de un largo juicio, Pilcher fue declarado culpable de perjurio y encarcelado durante cuatro años. El juez le dijo que había «envenenado los pozos de la justicia británica», y aunque durante mucho tiempo no sintió remordimientos por lo que había hecho, ahora asegura que se siente amargado por lo que hizo y quiere enmendar el error en la medida de lo posible, denunciando la corrupción a través de la publicación de este libro, tal como ha asegurado en una entrevista con The Guardian. Pilcher, que tiene 84 años y ahora vive en Tonbridge en Kent, era el tipo que menos molaba del Swinging London. Pero al menos le queda el honor de haber caído en gracia a Lennon. «Me mandó postales desde Japón con el mensaje «¡Ahora no puedes pillarme!»», recuerda el antiguo zar antidroga de la era hippie, que para mayor gloria fue inmortalizado en la canción «I am the Walrus» algo que le hace «muy feliz». Y es que Pilcher cambió mucho después de aquellos años inmerso en la guerra contra las drogas: «Ahora creo, como un número creciente de ex policías, que deberíamos legalizar las drogas y sacarlas a la superficie. Solo tienes que ver a lo que nos ha llevado la prohibición».

Un pequeño grupo sube penosamente por las empinadas laderas de un glaciar alpino antes de encontrar lo que estaba buscando: una veta de cristal de roca. Los hechos tuvieron lugar hace unos 9.500 años, y estos hombres del Mesolítico usaron el cristal precioso para hacer sus herramientas. Los arqueólogos han sido capaces de reproducir la escena prehistórica gracias al cambio climático. El derretimiento de los glaciares ha «liberado» objetos que han permanecido congelados en el tiempo hasta casi 10.000 años. Si bien no se alegran de los efectos devastadores del calentamiento global, los investigadores admiten que ha creado «una oportunidad» para rellenar los enormes vacíos en la comprensión de la vida en las montañas hace varios milenios. «Hemos realizado hallazgos fascinantes, que abren una ventana a una parte de la arqueología a la que normalmente no tenemos acceso», ha explicado Marcel Cornelissen, al frente de la expedición del yacimiento Mesolítico a 2.800 metros de altitud, cerca del glaciar Brunifirm, en el cantón suizo oriental de Uri. Rápida destrucción Todos estos descubrimientos cambian la teoría extendida en los noventa de que los hombres prehistóricos apenas se aventuraban en las altas montañas. Todos recuerdan a «Oetzi», el cuerpo perfectamente conservado de un cazador de 5.300 años descubierto en 1991 en Austria y que se cree que es una excepción. Por el contrario, los hallazgos han revelado que Alpes habían sido explorados y visitados durante milenios. «Ahora sabemos que la gente trepaba montañas de hasta 3.000 metros para buscar cristales y otras materias primas», ha señalado un arqueólogo del cantón de Uri, Christian auf der Maur. En el paso de Schnidejoch, en los Alpes berneses, a una altitud de más de 2.700 metros, se ha encontrado un carcaj de corteza de abedul, que se fabricó alrededor del 3.000 a. C., lo que confirma la riqueza de este sitio. Posteriormente se han hallado unos pantalones y unos zapatos de cuero pertenecientes al mismo cazador, junto con cientos de otros objetos, algunos de ellos con 6.500 años de antigüedad. «Es muy emocionante, porque encontramos piezas que generalmente no encontraríamos en las excavaciones porque el hielo las ha conservado», ha manifestado el arqueólogo Regula Gubler. Otra prueba reciente se obtuvo el pasado mes de septiembre, un fragmento de rafia anudada, probablemente de hace 6 milenios, que parece una frágil canasta tejida con el mismo material descubierto el año pasado. Ahora bien, si es cierto que el cambio climático es una bendición para el descubrimiento de estos objetos, también lo es que se enfrentan a una rápida destrucción una vez que están nuevamente expuestos a la intemperie. Ante la emergencia, los arqueólogos confían en excursionistas y escaladores para que les ayuden a salvar todo lo que se pueda. «A veces se necesita mucho tiempo y mucha suerte», ha indicado el arqueólogo Pierre-Yves Nicod, que hace dos años organizó una exposición sobre la arqueología de los glaciares y trabaja para el Musée d'histoire du Valais en Sion. Ese fue el caso del descubrimiento de dos excursionistas italianos, que en 1999 se encontraron con una escultura de madera en el glaciar Arolla, a una altitud de 3.100 metros. Se trataba de «un objeto celta que se remonta a la Edad del Hierro», con más de 2.000 años de antigüedad pero cuya función sigue sin explicarse hasta el día de hoy. Para Pierre-Yves Nicod, es urgente "sensibilizar a la población que pueda encontrarse con este tipo de piezas. Es una emergencia arqueológica», insiste.

El sindicato CC.OO. ha convocado paros de dos horas a lo largo del mes de noviembre en diversos museos y teatros estatales «ante la situación provocada por las decisiones de la Administración General del Estado y la imposibilidad de negociar un acuerdo razonable» relativo a las condiciones laborales de los trabajadores. En concreto, desde el sindicato se reclama negociar sobre «el correcto encuadramiento» de una parte del personal de los museos y del INAEM, la completa integración del INAEM en el IV Convenio Único de la AGE y una oferta de empleo público «adecuada para ofrecer un acceso a Cultura con las debidas garantías». Los paros afectarán el 1 de noviembre a las 11.30 horas a Museos Estatales, Museo del Teatro (Almagro) y Centro de Arte Reina Sofía; el 6 de noviembre a las 19.00 horas al Teatro Valle-Inclán y el 8 de noviembre a las 11.30 horas a los Museos Estatales, Museo del Teatro (Almagro) y Centro de Arte Reina Sofía. También hay paros convocados el próximo 10 de noviembre a las 19.00 horas en el Teatro de la Zarzuela; el 15 de noviembre a las 11.30 horas en Museos Estatales, Museo del Teatro (Almagro) y Centro de Arte Reina Sofía; el 18 de noviembre a las 19.00 horas en el Teatro de la Comedia y el 20 de noviembre a las 17.00 horas en el Teatro María Guerrero. Asimismo, pararán dos horas el 22 de noviembre a las 11.30 horas los Museos Estatales, Museo del Teatro (Almagro) y Centro de Arte Reina Sofía y el 24 de noviembre a las 19.00 horas el Coro Nacional de España.

Minutos antes de la presentación de los Grecos de Illescas, el director del Prado, Miguel Falomir, respondía, en declaraciones a ABC, a las críticas vertidas estos días sobre la exposición «Invitadas» por parte de asociaciones de mujeres en el arte, que acusan al Prado de «oportunidad perdida», de hacer «una torpe y grave distorsión de la realidad»... Dicen que la muestra «devalúa a las artistas del XIX y el XX», mientras otros museos internacionales «ponen en valor su obra y su legado». Falomir se defiende: «Toda crítica hay que aceptarla. Pero no todas las feministas, ni todas las asociaciones feministas, se han manifestado en contra de la exposición. Otras lo han hecho a favor, e incluso algunas han escrito en el catálogo. Hay críticas que se le hacen reiteradamente a la exposición que no comparto, empezando por el título de la misma, que se explicó claramente. En cuanto al papel de los hombres en la exposición -incluso se ha criticado que el comisario fuera un hombre-, me da la impresión de que mucha gente todavía piensa que es una exposición sobre las mujeres artistas, y lo es sobre el papel de la mujer en las artes. Tienes que juzgar una exposición por lo que pretende hacer. Luego se hará mejor o peor. Nunca quisimos hacer una exposición únicamente sobre mujeres artistas. Me genera confusión que se me critique por algo que no he querido hacer. Que digan que usamos imágenes misóginas para promocionar la exposición, que me acusen de que es un “blockbuster”, cuando el 97% de las obras son del Prado (la mayoría inéditas) y pongan como ejemplo la National Gallery, que hace “Artemisia Gentileschi”... Si eso no es un “blockbuster”, que venga Dios y lo vea. Creo que hay mucha opinión que se ha vertido antes de verla. No se ha distorsionado nada. Me llama la atención que, pese a ser una exposición que se adentra en terrenos poco transitados, y contrae una serie de riesgos, la recepción de la inmensa mayoría de la prensa, sobre todo escrita, ha sido unánimemente positiva». ¿Se arrepiente de haberla hecho? «No, claro que no, era necesario hacerla. Es una exposición que difícilmente iba a contentar a todos y ha contentado a la mayoría. El adjetivo más repetido es importante. No es una oportunidad perdida». ¿Si el Prado lo dirigiera una mujer y la comisaria fuera también una mujer, cree que habría habido esas críticas? «No lo sé, lo desconozco».

Es un aliciente más para acercarse al Prado, que, a pesar de la pandemia y la drástica reducción de visitantes en los museos de todo el mundo, ha inaugurado tres exposiciones desde que reabrió sus puertas el pasado 6 de junio. Primero fue «Reencuentro», que reúne buena parte de sus obras maestras en un contexto nuevo; después inauguró «Invitadas», en la que rescata de almacenes y depósitos obras de pintoras, en su mayor parte inéditas («está yendo fantástica de público», comenta Andrés Úbeda, director adjunto de Conservación e Investigación del museo), y ahora recibe, hasta el 28 de febrero de 2021, un excepcional préstamo de cinco obras del Greco, realizadas entre 1600 y 1605, bajo el título «El Greco en Illescas». «La Natividad», del Greco - SANTUARIO DE LA CARIDAD DE ILLESCAS, TOLEDO Todas ellas proceden del Santuario de la Caridad de Illescas (Toledo), cuyos trabajos de acondicionamiento han permitido que viajen a Madrid: llegaron hace un mes al Prado, donde se han puesto a punto en sus talleres. Tres de ellas ya estuvieron en la pinacoteca en los 80, donde se llevó a cabo su estudio y una restauración integral, por lo que estos lienzos se conocen muy bien. Cuelgan en la sala 9b del edificio de Villanueva, junto a otra de las series más celebradas del final de la carrera del Greco, las obras que pintó para el retablo mayor del Colegio de Doña María de Aragón (1597-1600) –se hallaba donde hoy se alza el edificio del Senado– y de las que cinco están en la colección del Prado. Son dos conjuntos esenciales en la producción final del pintor y es una ocasión única poder verlos juntos por vez primera: su último encargo en Madrid, a finales del siglo XVI, y su primer encargo del siglo XVII, en Illescas (Toledo). Les acompañan en la sala un grupo de seis retratos realizados por el artista y dos esculturas:«Epimeteo» y «Pandora». Todo un acontecimiento «San Ildefonso», del Greco - SANTUARIO DE LA CARIDAD DE ILLESCAS, TOLEDO «Es uno de los conjuntos más bellos que puede verse en cualquier museo del mundo, un auténtico acontecimiento», advierte Andrés Úbeda. La presencia de los Grecos de Illescas cuenta con el apoyo de Funcave (Fundación Hospital Nuestra Señora de La Caridad Benéfica de Vega), el patrocinio de la Fundación Amigos del Museo del Prado y la colaboración de la Comunidad de Madrid, cuya consejera de Cultura y Turismo, Marta Rivera de la Cruz, subrayaba ayer el papel de la cultura para superar «el momento más dramático de nuestra historia reciente». Para Leticia Ruiz, jefa de Pintura Española delRenacimiento del Prado y especialista en El Greco, esta sala es hoy «un espectáculo visual, uno de los espacios más excepcionales de la Historia de la Pintura». El Prado, dice, «es una segunda casa para los Grecos de Illescas». Destaca que este Greco del final de su carrera «es un pintor especialmente original, ensimismado en su estilo más personal, que produjo desconcierto en sus contemporáneos, además de rechazo e incluso insultos, y que recuperaron los artistas de la modernidad a partir de 1900». El Greco, añade, «se adelantó a las escenografías del Barroco». El primer lienzo que pintó el artista para el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad de Illescas es «San Ildefonso» (h. 1600), al que retrata con la talla de la Virgen de la Caridad (se cree que fue dueño de ella). En este cuadro, El Greco lleva a cabo una novedosa representación del santo: pinta un retrato «cercano y emotivo con una técnica fluida y llena de matices y un contenido cromatismo». Tres años después, El Greco y su hijo Juan Manuel reciben el encargo de decorar la capilla mayor de la iglesia del hospital con otros cinco lienzos. Uno de ellos, «Los desposorios de la Virgen», realizado para uno de los altares laterales de la iglesia, se ha perdido. Desapareció antes de 1800. Los cuatro restantes, presentes en el Prado, son «La Virgen de la Caridad» (en la parte inferior derecha del lienzo aparece un personaje que se cree que es Juan Manuel, hijo del artista, que también firmó el encargo y pudo participar en la pintura), «La Anunciación», «La Natividad» y «La Coronación de la Virgen» (pinta la escena en un óvalo destinado al centro de la bóveda, por lo cual deformó las figuras principales). El Greco mantuvo un largo pleito con quienes le encargaron este proyecto.

El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha recordado la labor de apoyo de su departamento a la tauromaquia, defendiendo que no es "sospechoso" de desatender al sector, tras las críticas recibidas por unas declaraciones sobre recomendar o no recomendar ir a los toros. "No soy sospechoso, estoy haciendo un trabajo discreto pero me parece que al tiempo la decisión de ir a los toros es una decisión individual y el ministro no debe aconsejar y desaconsejar. Mi trabajo es de otra índole", ha recordado en unas declaraciones a Europa Press el ministro, quien ha adelantado además que próximamente tendrá una reunión con el presidente de la Fundación Toro de Lidia, Victorino Martín. Uribes ha respondido de esta manera a las críticas --que incluyen una carta de Martín en la que habla de "atropello legal y cultural"-- tras la entrevista en 'El Mundo' en la que afirma que no debe recomendar ir a los toros y que el teatro "es diferente en el sentido de que es una cuestión pacífica". "El teatro no despierta polémicas", ha añadido en relación a ello. El ministro ha matizado en declaraciones a Europa Press que su intención es la de que "en este contexto de pandemia, con meses por delante de mucha incertidumbre, se evite introducir polémicas de toros sí o toros no". "Y por eso dije que a mí me parecía que no debía recomendar ir, pero tampoco dejar de recomendar: ni una cosa, ni la contraria", ha indicado. "En una sociedad libre como la nuestra ir a los toros forma parte de la libertad individual de cada persona y el ministro no tiene que decir nada al respecto. Y menos en este contexto de pandemia, que lo que necesitamos es estar unidos y que no haya polémicas estériles", ha afirmado. Así, Uribes ha señalado que el teatro "es una cuestión pacífica, pero en el sentido que no es polémica, que es lo que se ha interpretado de manera poco ajustada de ese titular". El ministro ha resaltado que el apoyo a la tauromaquia desde Cultura "ya está y se produce desde Bellas Artes", una decisión tomada hace diez años. "Hay unas leyes que la protegen que yo acato y respeto y luego hay apoyos concretos", ha destacado, en alusión al apoyo anual económico a la Fundación Toro de Lidia o la asistencia a los Premios Maestranza, entre otros. Respecto a la carta de la Fundación Toro de Lidia, ha mostrado su "respeto", apuntando a la "muy buena relación" que mantiene con Victorino Martín. "Muestro comprensión por la carta porque es verdad que de la lectura del titular de hoy se induce a confusión", ha concluido.

Enrique Iglesias ha dado un nuevo paso en su camino para superar la leyenda de su padre. Aunque Julio sigue siendo el artista latino que más discos ha vendido (se estima que a día de hoy son más de 250 millones), su hijo va a obtener un premio de primerísima categoría que evidencia que ya están a la par en cuanto a popularidad. Enrique será reconocido como «Top Latin Artist of All Time» en la vigésima séptima ceremonia de entrega de los Premios Billboard, que se transmitirá en directo por Telemundo el miércoles 21 de octubre desde el BB&T Center de Sunrise (Florida). Enrique es uno de los compositores y cantantes de mayor éxito de la historia de la música popular, con más de 180 millones de álbumes vendidos a nivel mundial, de una discografía que abarca 10 álbumes de estudio y dos recopilatorios de éxitos. Suma 19 mil millones de reproducciones en las plataformas de streaming y 17 mil millones de visualizaciones de sus vídeos, y ha actuado en todos los rincones del mundo para más de 10 millones de personas, alcanzando una venta de entradas de mil millones de dólares en diez giras mundiales. Algunas de ellas han estado envueltas en polémicas por el empleo de playbacks, pero éstas nunca han afectado a su tirón en taquilla. Iglesias domina las listas de música latina de Billboard, donde ha conseguido más récords que ningún otro artista en la historia: Más números uno en Hot Latin Songs (27) y en Latin Airplay (31), más Top 10 en Latin Airplay (40), más títulos número uno en Latin Pop Airplay (24) y más Top 10 en Latin Pop Airplay (43). Además, ha colocado 39 canciones en el Top 10 de Hot Latin Songs. Enrique Iglesias también ostenta el récord de mayor número de títulos número uno en la lista Dance Club de Billboard (14) y el de ser el artista latino con el mayor número de Top 10 en esta misma lista (25). Asimismo, ha logrado 25 entradas en el listado Hot 100, con dos títulos en el número 1 y cinco en el Top 10, 14 entradas en el listado Billboard 200, con tres en el Top 10, y un título en el número 1 del listado Pop Songs Airplay, situando siete en el Top 10. Además, ha ganado el mayor número de premios en la historia de los Premios Billboard de la Música Latina, un total de 47. Ha posicionado 31 sencillos en el puesto #1 de Billboard Latin Airplay y suma 105 números uno en total en todas sus listas. Su canción «Duele El Corazón» llegó a ser su decimocuarto #1 en Dance Club Songs de Billboard, convirtiéndolo en el artista masculino con más números uno en este género y rompiendo el récord de Michael Jackson. Ha obtenido casi todos los premios musicales de la industria, más de 200 en total, incluyendo múltiples GRAMMYs®, Premios Billboard, World Music Awards, American Music Awards, Premios Juventud, Premios ASCAP y Premios BMI con más de 200 en total. Por otra parte, ha desempeñado labores benéficas apoyando a Save The Children en la recaudación de fondos para la asistencia en crisis humanitarias. Él y sus fans de todo el mundo han con la causa a través de donaciones, subastas y venta de merchandising, logrando recaudar hasta la fecha más de 400.000 dólares.<iframe width="500" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/xFutjZEBTXs" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe> «Enrique es un artista icónico, una estrella global, un profesional, pero más importante, es un gran ser humano. Su música ha trascendido generaciones. Este merecido premio es un testimonio de su continuo impacto e influencia. Es un honor para nosotros en Sony Music trabajar con él. ¡Felicidades Enrique!», afirma Afo Verde, Chairman y CEO de Sony Music Latin Iberia. Live Nation anunció recientemente las nuevas fechas de su esperada gira con Ricky Martin, que se espera que arranque en el 2021. Esta gira de 25 conciertos comenzará el 3 de septiembre en la Gila River Arena de Glendale (Arizona) y recorrerá Estados Unidos y Canadá, concluyendo el 30 de octubre de 2021 en el Amway Center de Orlando (Florida). Fechas gira 2021 con Ricky Martin: Septiembre 3 Glendale, AZ Gila RiverArena 4 El Paso, TX Don Haskins Center 8 Edinburg, TX Bert Ogden Arena 10 San Antonio, TX AT&T Center 11 Houston, TX Toyota Center 12 Dallas, TX American Airlines Center 16 Los Angeles, CA Staples Center 17 Los Angeles, CA Staples Center 21 San Jose, CA SAP Center At San Jose 23 Sacramento, CA Golden 1 Center 25 Las Vegas, NV Grand Garden Arena 30 Rosemont, IL Allstate Arena Octubre 1 Rosemont, IL Allstate Arena 5 Boston, MA TD Garden 7 Toronto, ON, CAN Scotiabank Arena 8 Toronto, ON, CAN Scotiabank Arena 9 Montreal, QC, CAN Bell Centre 13 Philadelphia, PA Wells Fargo Center 14 Washington, DC Capital One Arena 16 Newark, NJ Prudential Center 17 New York, NY Madison Square Garden 22 Miami, FL AmericanAirlines Arena 23 Miami, FL AmericanAirlines Arena 29 Atlanta, GA State Farm Arena 30 Orlando, FL Amway Center

La Iglesia de Inglaterra se ha metido en el negocio del pop, y lo ha hecho muy en serio. Según la BBC esta institución es una de los cientos de inversionistas de una compañía que durante los últimos tres años ha estado adquiriendo uno a uno los derechos de miles de canciones exitosas. Esta empresa, llamada Hipgnosis (igual que la mítica compañía de ilustradores de portadas de discos), ha gastado más de mil millones de dólares en la co-propiedad de miles de hits del pop reciente, incluyendo canciones de Beyoncé, Rihanna, Mark Ronson, Chic, Barry Manilow, Blondie, o sus más recientes adquisiciones, «End Of The Road» de Boyz II Men's, «I'm Your Baby Tonight» de Whitney Houston y «Don't Be Cruel» de Bobby Brown. Según el fundador de Hipgnosis, Merck Mercuriadis, las canciones que ha comprado son «más valiosas que el oro o el petróleo», porque «son muy predecibles y fiables en sus fuentes de ingresos», explica. «Si tomas una canción como «Sweet Dreams» de Eurythmics o «Livin 'On A Prayer» de Bon Jovi, estás hablando de tres o cuatro décadas de ingresos seguros» porque son una inversión estable, ya que sus ingresos no se ven afectados por los cambios en la economía. Mercuriadis tiene la teoría de que «cuando la gente está contenta vive con una banda sonora de canciones, pero también en momentos menos buenos, como el tipo de desafíos que hemos experimentado durante los últimos seis meses debido a la pandemia, las canciones reconfortan y ayudan a escapar». Los datos de Spotify parecen darle la razón: los usuarios han aumentado en un promedio mensual del 22% entre marzo y julio, por lo que las ganancias por derechos de transmisión han aumentado durante la pandemia de covid-19. El dueño de Hipgnosis es un canadiense que se empeñó en que tenía que trabajar en la industria de la música: llamó a la oficina de Virgin Records en Toronto todos los días durante meses, hasta que le dieron un empleo en el departamento de marketing. Allí trabajó con artistas como UB40, The Human League o XTC, y en 1986 se unió a Sanctuary Group, convirtiéndose finalmente en su CEO, donde dirigió las carreras de Elton John, Iron Maiden, Guns N 'Roses, Destiny's Child y Beyoncé, además de trabajar en el relanzamiento de la carrera de Morrissey en 2004. Kanye West lo llamó recientemente una «de las personas más poderosas y conocedoras de la industria de la música». Tuvo la idea de Hipgnosis en 2009, cuando se lanzó Spotify en Reino Unido y vio «que el streaming iba a cambiar el panorama y que iba a hacer que la industria de la música volviera a tener mucho éxito». Pero a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las discográficas Hipgnosis no se centra en encontrar el «próximo superventas», sino en dar con las canciones más rentables, sean del año que sean. Un tercio de las canciones que posee tienen más de 10 años y el 59% tienen entre 3 y 10 años. Menos del 10% son recientes. «Lo único que tienen todas mis canciones en común es que son culturalmente importantes, cada canción es una minimarca», dice Mercuriadis. Esta idea de invertir en las ganancias futuras de un artista es parecida a lo que hizo David Bowie en 1997, quien se financió con unos activos denominados «bonos Bowie», que otorgaban a los inversores una participación en los derechos de canciones como «Life On Mars» y «Heroes». Suerte que ambos temas siguieron cumpliendo expectativas comerciales: si no, Bowie habría tenido que renunciar a los derechos de sus canciones para devolver el préstamo. Mercuriadis paga a los artistas 15 años de derechos por adelantado, y a cambio, Hipgnosis posee las canciones a perpetuidad, gestionándolas como marcas, tal como explica Dave Stewart de Eurythmics, que vendió su catálogo a la compañía el año pasado. «La gente de todo el mundo que canta «Sweet dreams are made of this» puede que no sepa quién soy yo o quién es Eurythmics, pero se saben la canción. El enfoque de Mercuriadis es el de comprar estas canciones clásicas y mantenerlas vivas y construir pequeños mundos a su alrededor. Eso está bien para mí porque cuando salgo y toco esas canciones, lo que quiero es que la gente las conozca. Él es muy proactivo». Mejores pagos para los artistas Mercuriadis cree que los servicios de streaming «deberían pagar más dinero a los compositores. La forma en que funciona el modelo económico es que Apple, Amazon y Spotify se quedan con el 30% del dinero y pagan el 70% a los titulares de los derechos. Tal como está actualmente, de los 70 peniques por dólar que corresponden al autor, 58,5 van a parar a la discográfica. El artista obtiene, en el mejor de los casos, una sexta parte de eso, es decir, 11,5 peniques por la canción. Creemos que es hora de que las compañías discográficas den un paso al frente y reconozcan que existe un desequilibrio real entre lo que se paga por grabar la música y lo que se paga por la canción». Para resolver este problema, Mercuradis cree que la clave es aumentar la base global de suscriptores de los servicios de streaming de 450 millones a 2.000 millones de cara a finales de esta década, «porque si eso se hace realidad, las ganancias de los compositores serán muy significativas». Para entonces, espera que Hipgnosis tenga un catálogo de alrededor de 60.000 canciones.

El diseñador y artista italiano Enzo Mari ha fallecido en Milán (norte) a los 88 años, según anunció hoy en las redes sociales el presidente del museo del Trienal milanés, donde el artista protagonizaba una exposición dedicada a 60 años de carrera. «Ciao Enzo. Te vas como un gigante», escribió en las redes el arquitecto Stefano Boeri, director del Trienal. La prensa local no recoge la causa de su muerte, pero informa de que estaba ingresado desde hace unos días en el hospital de San Raffaelle de la capital lombarda. Nacido en Cerano (norte) en 1932, aunque siempre vivió en Milán, Mari era un firme defensor de la expresión artística en el diseño frente a la técnica, y estaba considerado como uno de los diseñadores más innovadores de la segunda mitad del siglo XX. Recibió el premio Internacional de Barcelona Diseño en 1997, y creció con la mirada puesta en la Milán de la posguerra: «un crisol de naciones y de ideas donde todo el mundo quería construir una ciudad y una cultura nuevas», como el artista la describió en una conferencia en el Istituto Europeo di Design de Madrid en el 2000. Como «un artista de fama mundial, creador de iconos legendarios» lo definió en Twitter Giuseppe Sala, alcalde de Milán. Recordaba también cómo Mari se alzó en cinco ocasiones con el «Compasso D'Oro» (la última en 2011 como reconocimiento a su carrera), el premio más importante en el campo diseño industrial. Mari asistió a la Academia Brera de Bellas Artes de la capital lombarda para formarse en literatura y arte, tras lo que comenzaría su empeño en el diseño industrial. En 1957 presentó su primer proyecto, «16 animali» (un rompecabezas de madera) al fabricante de muebles milanés "Danese". Desde los años 60 impartió clases en distintas instituciones, como la Universidad de Parma, la Academia Carrara, el Politécnico de Milán, el Isia de Florencia, la Universidad de Bellas Artes de Berlín o la de Artes Aplicadas de Viena. Sus obras se exponen en los museos más importantes del mundo, como la Galería Nacional de Arte Moderno de Roma, el MOMA de Nueva York o el museo de la Trienal de Milán. El 17 de octubre pasado esta institución abría las puertas de la exposición "Enzo Mari comisariada por Hans Ulrich Obrist", y la supervisión histórica de Francesca Giacomelli, con obras que relatan más de 60 años de actividad del diseño. Ulrich lo calificó en el acto inaugural como un «Leonardo moderno», cuyos iconos podrán visitarse hasta el 18 de abril de 2021.

Iratxe Ansa y Jesús Carmona han obtenido hoy los premios Nacionales de Danza 2020 en las modalidades de Interpretación y de Creación, respectivamente. Estos premios, que concede anualmente el Ministerio de Cultura y Deporte, están dotados con 30.000 euros cada uno. El jurado destaca «la profundidad del trabajo creativo» de Carmona y, en el caso de Ansa «la maestría con la que alimenta el cuerpo para trascender la técnica en una constante y versátil evolución». El ministro de cultura y deportes, José Manuel Rodríguez Uribes lo ha comunicado a través de su cuenta oficial de Twitter.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¡Enhorabuena Jesús Carmona, nuevo Premio Nacional de Danza (Creación)! Bailaor, coreógrafo, licenciado en Danza Española y Flamenco y discípulo, entre otros ilustres maestros/as, de Antonio Canales o <a href="https://twitter.com/EvaYerbabuena?ref_src=twsrc%5Etfw">@EvaYerbabuena</a> ¡Felicidades! <a href="https://t.co/zTXapHbcr5">https://t.co/zTXapHbcr5</a></p>&mdash; José Manuel Rodríguez Uribes (@jmrdezuribes) <a href="https://twitter.com/jmrdezuribes/status/1318153031704248320?ref_src=twsrc%5Etfw">October 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Jesús Carmona (Barcelona, 1985) es un bailaor, creador y coreógrafo licenciado en Danza Española y Flamenco por el Instituto de Teatro y Danza de la ciudad condal. Tras haberse formado con Bárbara Kasprovich, Rodolfo Castellano, Ion Garnica y Carmen Huguet en Danza Clásica, recibe enseñanzas de Flamenco con Antonio Canales, Eva Yerbabuena, Domingo Ortega, Manuela Carrasco y Ángel Rojas, entre otros ilustres maestros. En 2006 presenta su primer montaje propio, «El silencio de la luna». Un año más tarde, se incorpora al Ballet Nacional de España como primer bailarín de la compañía, en la que permaneció hasta 2010. En 2011 presenta su segundo espectáculo propio, «Cuna Negra & Blanca», concebido como un nuevo paso en su evolución artística y personal, cuyo estreno tiene lugar al año siguiente, en la 17ª edición de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Después vendrían «7 balcones» (2013), «Ímpetu's» (2015) y «Amator». Entre otros reconocimientos ha obtenido el Premio Desplante en el 52º Festival Internacional de Cante de las Minas de la Unión y el Premio El Ojo Crítico de Danza 2019 que concede RNE. Por su parte, Iratxe Ansa, bailarina, performer, coreógrafa y profesora ha creado más de veinte piezas con las que ha recorrido más de treinta países. Como coreógrafa, Iratxe Ansa ha creado piezas para la Ópera de Lyon Ballet, Lines Ballet Junior Company y otras piezas creadas por encargo. Desde que en 2009 dejó el Nederlands Danse Theatre, comenzó una nueva carrera como freelance, impartiendo talleres coreográficos, bailando en proyectos específicos y creando coreografías. Desde 2014, Iratxe Ansa e Igor Bacovich han desarrollado su propio método de danza contemporánea llamado «Metamorphosis Method» y son fundadores y organizadores de una residencia con el mismo nombre, un proyecto sobre el que se realizado también una película documental.

Estimado ministro, Tenemos que lamentar las desafortunadas palabras que sobre la tauromaquia ha realizado en una entrevista que le hacen diferentes actores del sector cultural y que aparece hoy publicada en el diario El Mundo. En ella afirma que usted considera que no debe animar a la gente a ir a los toros, como ministro de Cultura, porque no es una cuestión pacífica. Quizás es que estamos viviendo tiempos extraños, tiempos en los que se empieza a ver como normal cosas que no lo son, o quizás es que nos hemos anestesiado ante obviedades en esta realidad paralela que parece estar provocando la pandemia. Si no, no nos explicamos como una persona indudablemente moderada e inteligente como usted, puede decir tales cosas. Porque hay en sus afirmaciones un atropello legal y cultural, que normalmente deberían poner en cuestión su idoneidad para la dignidad que ostenta. Desde el punto de vista legal, me imagino que no le tengo que explicar que por supuesto que usted debe alentar la tauromaquia. Es la propia ley la que expresamente lo dice, haciendo mención al principio constitucional de conservación y promoción de nuestro patrimonio por parte de los poderes públicos. La Constitución no distingue entre cultura que se considere pacífica y cultura que no se considere pacífica, esas son etiquetas valorativas que pueden servir en un plano personal, pero no en un plano jurídico, que es en el único en el que debe moverse un Ministerio. Las valoraciones personales de un ministro son sin duda interesantes, pero en ningún caso pueden afectar a su desempeño profesional, restringido por unas normas que le obligan. El Ministerio de Cultura no puede excluir a la tauromaquia de una campaña institucional de fomento de asistencia a los espacios culturales solo porque a su titular no le parece que sea una cuestión pacífica. La tauromaquia en nuestro país no es un tema menor, no es algo que se puede obviar por los gustos personales de alguien, es la expresión cultural más característica de nuestro país y como tal debería ser tratada. Y si desde el punto de vista legal es insostenible defender que solo se puede promover una cultura pacífica, desde el punto de vista estrictamente cultural es quizás más escandaloso el caso todavía. ¿Que los toros no son un tema pacífico? Pues por supuesto que no, faltaría más. La tauromaquia, como toda cultura que se precie, es conflicto, pasión, contradicción e irreverencia. Por eso reyes y papas ya intentaron sin éxito acabar con ella, porque es una fuerza popular que nunca han podido controlar. El Ministerio de Cultura liderando en España la cultura de la cancelación me parece algo peligrosísimo. Retirar el apoyo a toda expresión cultural que cualquier grupo suficientemente organizado para hacer ruido ponga en su diana es una senda que nos lleva inevitablemente a la censura y que un ministro democrático no debería transitar. Porque lo que ahora se llama “cultura de la cancelación” es lo que siempre se ha conocido como censura. Antes era liderada por celosos tribunales de inquisición, mientras que ahora lo hacen minorías bien organizadas en redes sociales, igualmente temerosas de la libertad de los demás. Siempre ha habido en el pueblo reductos fanáticos que han buscado restringir la libertad, grupos que han decido hacer que algo no fuera pacífico para provocar su exterminio. Decir que no puede fomentar los toros por no ser un tema pacífico equivale a dar la razón a todos aquellos que a lo largo de la historia han intentado coartar la libertad de los demás. Porque antes que los toros ya hubo otros asuntos en los que los censores de siempre pusieron sus puritanos ojos decidiendo por ejemplo que no se podía considerar pacífico que escribieran las mujeres, que se trataran ciertos temas en el cine (o la existencia del cine mismo) o que incluso que se tocaran determinadas notas musicales consideradas peligrosas. Decir que el teatro es pacífico es una ofensa al teatro, como lo sería al cine o a cualquier otra expresión cultural fuerte y vibrante, que reta al poder, a lo establecido, a los dogmas y a las corrientes mayoritarias de pensamiento. Eso es la cultura. Y por eso nunca es cómoda para el poder cuando es auténtica. Señor ministro, le pedimos que reconsidere sus palabras. Usted es el ministro de Cultura, y por tanto tiene la obligación de conservar y promover la tauromaquia como una de las expresiones culturales de este país. Promover significa alentar a la gente a ir a los toros, por supuesto, más allá de sus valoraciones personales sobre la tauromaquia. Señor ministro, no haga dejación de funciones, promueva y defienda la tauromaquia como es su obligación.

Yuri Andropov dirigió con mano de hierro el KGB durante 15 años en plena Guerra Fría. Fue promovido al cargo en 1967 y se mantuvo hasta 1982. Tras la muerte de Leonid Brezhnev en noviembre de ese año, fue elegido secretario general del Partido Comunista Soviético. Ejerció el mando durante tan sólo 15 meses porque murió a causa de una grave afección renal en febrero de 1984. Andropov construyó una base de poder tras su largo mandato en el KGB , que le permitió acumular una ingente información sobre la corrupción de la clase dirigente y los fallos del sistema. Era culto, refinado, dominaba el inglés, leía la prensa occidental y era aficionado al jazz. Pero también era un hombre fiel a los principios del comunismo. Nacido en una aldea cerca de Stavropol, era hijo de un ferroviario de una familia de cosacos. Su madre era profesora de música. Empezó a trabajar en unos astilleros y se afilió al Partido en 1939. Un año después, fue nombrado jefe del Konsomol, las juventudes comunistas, en Carelia. Tras ser condecorado en la II Guerra Mundial por su valor y su capacidad organizativa, fue ascendido y trasladado a Moscú. En 1953, era un alto funcionario del Ministerio de Exteriores. Y, al año siguiente, fue designado embajador en Budapest. Allí empezó a fraguar su leyenda porque Andropov desempeñó un papel clave para convencer a Brezhnev de que era necesario invadir Hungría y acabar con Imre Nagy, primer ministro y líder del reformismo. Andropov, dotado de una legendaria astucia y capacidad de supervivencia, le persuadió a Nagy de que no tenía nada que temer y luego dirigió personalmente la dura represión contra los dirigentes húngaros en 1956. El primer ministro fue ejecutado tras la entrada de los tanques soviéticos. Él mismo confeccionó la lista de las personas a eliminar. Regresó a Moscú en 1957 para dirigir el departamento de relaciones con los partidos comunistas de fuera de la URSS y luego fue promovido a miembro del Comité Central. En esa época estrechó la amistad con un joven llamado Mijail Gorbachov, con el que solía compartir los fines de semana en el campo. Nada más tomar las riendas del KGB, hizo notar su presencia. Su objetivo era acabar con todas las formas de disidencia interna, especialmente de los intelectuales. Para ello, creó el llamado Quinto Directorio, que fue clave en la expulsión de Alekxander Solzhenitsyn y el destierro de Andrei Sajarov. En 1969, presentó un informe ante el Politburó para crear una red de hospitales psiquiátricos con la intención de confinar a los disidentes. Ordenó la construcción de decenas de centros para internar a quienes se mostraban hostiles al régimen. Su biógrafo Kirill Chenkin hace una recopilación estadística de las detenciones y las penas de muerte durante sus años al frente del KGB. Desde 1967 a 1977, los tribunales abrieron 424 procesos políticos y condenaron a 753 personas. La mayor parte de las sentencias a la pena capital fue conmutada. Andropov desempeñó un papel determinante en la invasión a Checoslovaquia en 1968 y, años más tarde, también apoyó la entrada de las tropas soviéticas en Afganistán. Sentía una especial animadversión hacia Juan Pablo II, aunque no hay pruebas de la participación del KGB en el atentado de Ali Agca. Con el apoyo de Mijail Suslov, ideólogo del régimen, y de otros miembros del Politburó, en el que había ingresado en 1973, Andropov se convirtió en un verdadero poder en la sombra. Al morir Brezhnev, fue elegido por unanimidad en menos de 48 horas. Inició una etapa para acabar con la corrupción, el alcoholismo y el absentismo laboral, pero no tuvo tiempo. Sus últimos meses de vida los pasó en el hospital de Kremlin, conectado a una máquina de diálisis. Dicen que mantuvo su lucidez hasta el último minuto.

«Para @jmrdezuribes Curro Romero, Morante, José Tomás, Juli, Manzanares, Aguado... SON VIOLENTOS!!, y Josu Ternera y Arnaldo Otegui hombres de paz con los que pactar. Hasta cuándo vamos a aguantar esto???», escribía el ganadero Álvaro Núñez del Cuvillo tras las declaraciones del ministro de Cultura, J osé Manuel Rodríguez Uribes, en «El Mundo». «Yo no debo fomentar ir a los toros; al teatro sí, es pacífico», es el titular de la entrevista que firma Paco Gil. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Para <a href="https://twitter.com/jmrdezuribes?ref_src=twsrc%5Etfw">@jmrdezuribes</a> Curro Romero, Morante, José Tomás, Juli, Manzanares, Aguado... SON VIOLENTOS!!, y Josu Ternera y Arnaldo Otegui hombres de paz con los que pactar. Hasta cuando vamos a aguantar esto???<a href="https://twitter.com/hashtag/URIBESDIMISION?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#URIBESDIMISION</a></p>&mdash; Alvaro Núñez del Cuvillo (@alvaronunezcuv) <a href="https://twitter.com/alvaronunezcuv/status/1318083549023567872?ref_src=twsrc%5Etfw">October 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «Al margen de la mamarrachada que suelta, y de que lo de este gobierno con el toreo no tiene nombre, ignora la legalidad, que sí le obliga a tal fomento (L18/2013 y 10/2015)», señalan desde «La Economía del toro». Con sus palabras, el ministro de Cultura se salta a la torera y olvida los artículos que obligan a fomentar la Fiesta o la sentencia del Tribunal Constitucional cuando tumbó la prohibición de los toros en Cataluña en octubre de 2016. Tres años antes, el 6 de noviembre de 2013, con 144 votos a favor y 26 en contra, se blindó la tauromaquia como patrimonio cultural de España. En dicha ley se especifica que «la tauromaquia forma parte del patrimonio cultural digno de protección en todo el territorio nacional». Y se subraya que, «en su condición de patrimonio cultural, los poderes públicos garantizarán la conservación de la tauromaquia y promoverán su enriquecimiento, de acuerdo con lo previsto en el artículo 46 de la Constitución». ¿Y qué dice ese artículo 46? Que «los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad. La ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio». Son muchas las voces que han expresado su malestar e indignación por el desprecio del ministro a los toros en redes sociales. El escritor Jesús Soto de Paula, hijo de Rafael de Paula, responde así al ministro: «Violencia es no tener cultura cuando se ostenta un cargo público de tal rango y soltar sandeces que caen en el populismo, no hay mayor violencia que la incultura dentro de la cultura». Chapu Apaolaza, portavoz de la Fundación del Toro de Lidia, dice: «No sé qué es más insultante: si dar a entender que la tauromaquia es violenta o decir que el teatro es pacífico». «Lamentable que desde su cargo de ministro de cultura señor @jmrdezuribes se atreva a discriminar a la tauromaquia. Cumpla la ley y proteja la cultura en todas sus expresiones, por encima de preferencias ideológicas», dice el torero Miguel Abellán. El ganadero José María López, del Uno, señala: «Estas declaraciones rayan en la provocación. Espero que la Fundación valore tomar acciones legales por sectarismo. ¡Basta ya!» El banderillero Rafael González recuerda al ministro que «según la ley actual, usted está obligado a la protección y fomento de la tauromaquia como parte de nuestra cultura y como un espectáculo cultural más... Pero ya sabemos que usted y sus socios interpretan la ley según les conviene y si no, se la saltan». También muchos aficionados critican las declaraciones de Rodríguez Uribes y piden su dimisión.

El presidente de México no olvida sus viejas reclamaciones. Con motivo del Día de la Hispanidad, hace más de una semana, Andrés Manuel López Obrador instó de nuevo a las autoridades españolas a pedir perdón a los pueblos indígenas por la «imposición» y el «saqueo» de la conquista. Eso sí, asegura que no quiere «malos entendidos» por la retirada de una estatua de Cristóbal Colón en la capital, que se debe, oficialmente, a trabajos de restauración. El mandatario mexicano considera que este perdón es la vía para «lograr la reconciliación». Ahora, sus palabras han sido criticadas en su propio país, y desde distintos flancos. «Los españoles que aventuraron su vida por México deben pedir perdón; y los mexicanos que amamos a España no tenemos perdón de Dios», le espetó el senador Germán Martínez Cázares en un texto publicado en el periódico «Reforma». López Obrador explicó en rueda de prensa que es «importante que se conozca lo que sucedió durante la conquista», ya que hay una «historia oficial» y «otra visión, la versión de los vencidos». Y añadió que en España aún se conmemora el 12 de octubre y «aquí ya no», para volver a subrayar la importancia de las «disculpas a los pueblos originarios». Nada nuevo: ya el año pasado dirigió una carta personal al Rey Felipe VI en la que proponía que los dos países crearan una hoja de ruta para que «el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios causados». Además, pretendía celebrar «una ceremonia conjunta al más alto nivel» en 2021 y que los dos países redactaran «un relato compartido, público y socializado» de los hechos. Primeras respuestas Entonces, ya Josep Borrell, a la sazón ministro de Exteriores y Cooperación, confirmó que España no iba a presentar esas «extemporáneas disculpas». «Parece un poco raro que en este momento se plantee pedir disculpas por acontecimientos que pasaron hace 500 años. De igual manera no vamos a exigirle a Francia que presente disculpas por lo que hicieron los soldados de Napoleón cuando invadieron España», aseveró. También Mario Vargas Llosa se pronunció contra el gobernante mexicano: «Debió de mandársela [la carta] a él mismo y responderse, respondernos, a la pregunta de por qué México, que hace cinco siglos se incorporó al mundo occidental gracias a España, y que es independiente desde hace 200 años, tiene todavía tantos millones de indios marginados, pobres, ignorantes y explotados». Y más, por ejemplo la historiadora Enriqueta Vila Vilar, que expuso: «Me parece absurdo juzgar con la mentalidad actual hechos ocurridos de hace cinco siglos. Si nosotros pedimos perdón por el daño que pudimos ocasionar, ellos nos deberían dar las gracias por las cosas positivas que llevamos. Como una lengua que hizo que todas las tribus se entendieran entre ellas». Así, resulta complicada una visión compartida de los hechos. Es más, López Obrador ha sido criticado de manera contundente en México. El líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el subcomandante insurgente Moisés, ha reprochado al presidente mexicano utilizar el pasado como cortina de humo de su gestión. «Los zapatistas no queremos volver a ese pasado, ni solos, ni mucho menos de la mano de quien quiere sembrar el rencor racial y pretende alimentar su nacionalismo trasnochado con el supuesto esplendor de un imperio, el azteca, que creció a costa de la sangre de sus semejantes», subraya su lider. Además, ha anunciado una gira por España para 2021, en la que quiere «decirle al pueblo de España dos cosas sencillas. Una: que no nos conquistaron, que seguimos en resistencia y rebeldía. Dos: que no tienen por qué pedir que les perdonemos nada. Ya basta de jugar con el pasado lejano para justificar, con demagogia e hipocresía, los crímenes actuales». Por su parte, la réplica de Germán Martínez Cázares, que es senador del Movimiento Regeneración Nacional, está cargada de ironía. Se trata de un editorial titulado «España: ¡pide perdón!», en donde este muestra cómo la relación entre los dos países es mucho más compleja y positiva de la que otras visiones políticas quieren amparar. Y se pregunta: «Si queremos que España nos pida perdón, ¿hasta dónde llega la exigencia y a quiénes?». Dos países conectados Además de nombrar a importantes españoles conectados con México y viceversa, al enumerar, por ejemplo, a los mexicanos que han obtenido el premio Cervantes, como Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Fernando del Paso, el senador de Morena escribe: «Que nos pida perdón Alonso de la Vera Cruz, por haber fundado la primera universidad, y trasladado la primera biblioteca a América. Que nos pida perdón Vasco de Quiroga, por defender a los indígenas de Michoacán, edificar hospitales para curar su dolor y fundar el Colegio de San Nicolás, cuna de la Independencia». O también: «Que nos pidan perdón el Arzobispo Alonso de Montúfar y el Virrey Luis de Velasco, por combatir la esclavitud de los indígenas. Que nos pida perdón el andaluz Gonzalo Guerrero, el Renegado, por enamorarse de la india Za’asil, y morir en la defensa de la cultura maya, a manos de los soldados de Pedro de Alvarado». El texto, que incluye muchas otras peticiones de perdón, incluidas de Manuel Azaña o Fray Junípero Serra, se cierra pidiendo que el mismísimo Don Quijote de la Mancha pida perdón a los mexicanos: «Que nos pida perdón Don Quijote de la Mancha, por haber cabalgado de aquel lado del océano Atlántico, y afirmar que por el honor y la libertad se puede y debe aventurar la vida... Los españoles que aventuraron su vida por México deben pedir perdón; y los mexicanos que amamos a España no tenemos perdón de Dios».

La Bruja Avería y los electroduendes de La Bola de Cristal, marionetas icónicas de la televisión española de los años ochenta, han recuperado su frescura antes de viajar a su nueva casa, el Museo Internacional de Títeres de Albaida (Valencia), gracias al trabajo de restauración del escultor Juan Villa, quien ha disfrutado de su particular «viaje a la infancia». «Me crié con estos personajes. Era de aquellos críos que estaba los sábados por la mañana pegado al televisor con un poco de miedo y fascinación por la bruja y los electroduendes», rememora a Efe Villa, quien ha acogido en su taller de Cubillas de Santa Marta (Valladolid) las piezas originales 36 años después de su debut en la pequeña pantalla para restaurarlas antes de ocupar las vitrinas del museo. Gracias al empeño que le pone alguien a quien le apasiona su trabajo, prueba de ello son el E.T. o el busto de Nefertiti que tiene en la oficina, la Bruja Avería y el resto de la tropa han pasado un verano de chapa y pintura bajo el máximo rigor hasta conseguir un resultado satisfactorio. Explica Villa que, al igual que una pintura o una escultura, el proceso de restauración de estas marionetas debe ser riguroso, «porque hay un límite que no se puede pasar, si lo haces sería todo artificial y no tiene ningún sentido». El escultor siente al restaurar a los personajes de La Bola de Cristal lo que sería para un especialista en escultura hacerlo con una pieza de Chillida, o uno de pintura con un cuadro de Kandinski. «Es un privilegio tener entre tus manos estas piezas que creó un compañero y poderle dar tu cariño y el honor que se merece. Desgraciadamente en muchas ocasiones todo esto acaba en la basura, perdido o roto. Es mucho trabajo el que hay detrás, y en este caso es parte de la historia de la televisión», confiesa. Las piezas originales estaban formadas de vinilo y solo se usaron en la primera temporada, ya que se estropeaban más y la necesidad de restaurarlas hizo que se fabricaran varios lotes de látex para facilitar el trabajo en rodaje, copias que parece que se han perdido. Villa considera que el que las originales estén fabricadas en vinilo ha hecho que sigan en buen estado 36 años después del inicio del programa, aunque reconoce que al recogerlas «tenían sus cositas», por ejemplo el pelo de la marioneta de Maese Sonoro, que era de animal, estaba totalmente perdido, por lo que lo han reintegrado en una peluca artificial. El escultor vallisoletano, primero como consumidor del programa y ahora como restaurador de las marionetas, valora la Bola de Cristal por ser un programa «muy moderno y fresco, incluso a día de hoy, por su creatividad, era una explosión». Eso ha generado que la marioneta de la Bruja Avería sea reconocida por toda una generación, y aunque Villa no se atreve a ponerle un precio, sí considera que su valor es elevado «por la exclusividad de la pieza y por la importancia para la televisión española». Tal es su aprecio por la pieza que el escultor va a modelarse una copia en su taller, Prometeo Escultura. Y no será la única, porque por pura coincidencia un bar de Valladolid ya le había pedido una réplica de la Bruja Avería antes de saber que iba a encargarse de restaurarla. «Para mí es un orgullo. Como cuando ves tu vida en chinchetas, pues esta va a ser una ellas, uno de los momentos clave», reconoce Villa, el que ya era «el de los mostruitos» cuando que estudiaba en la Escuela de Arte de Valladolid. En las entrañas de su taller, donde te cruzas con Frankenstein, el reparto entero de Star Wars y decenas de piezas que se utilizan en el programa de televisión Cuarto Milenio, Villa y otro restaurador han trabajado durante un mes en la Bruja Avería y los electroduendes, que ahora irán al Museo Internacional de Títeres de Albaida, organismo que las adquirió. El vallisoletano agradece que vayan a parar a un museo, pues de esta manera se evitarán los posibles daños que puedan sufrir con el paso del tiempo al tener controlada la temperatura, la humedad y que no les de la luz directa del sol. «Ha sido como tener una temporada y poder disfrutarlo un Giacometti, que es uno de mis escultores predilectos. Toda la gente que nos criamos en esa época lo veíamos. No teníamos otra oferta, pero esa oferta era muy buena. Todo el mundo ha hecho un viaje al corazón tremendo».

En un comunicado o carta abierta al ministro de Cultura y las Ministras de Educación e Igualdad, impulsada por la Red de Investigación en Arte y Feminismos expone su rechazo a la exposición «Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931)», inaugurada el 6 de octubre en el Museo del Prado. Dice así: «Anunciada por Miguel Falomir, director del Museo del Prado, como “la apuesta más ambiciosa del Museo del Prado hasta la fecha por dar visibilidad a las mujeres tanto en su condición de artífices, artistas, como de sujeto (sic) de la pintura”, esta exposición centrada en la misoginia del siglo XIX (como subrayan las imágenes en su campaña de difusión) muestra de manera subsidiaria y como coletilla del recorrido obras de artistas mujeres, casi todas procedentes de los fondos de la colección del museo y exhibidas por primera vez. La misoginia decimonónica sigue proyectándose sobre las piezas de estas artistas bajo el pretexto de su recreación histórica. El estudio sobre la iconografía misógina del siglo XIX no supone en absoluto una novedad, ya que existen desde hace décadas numerosas publicaciones especializadas y exposiciones dedicadas a esta cuestión, tanto en España como fuera de nuestro país. Hace ya medio siglo que en la historiografía del arte se produjo la más importante renovación metodológica desde la perspectiva de género. En la última década destacados museos de nuestro entorno (National Gallery de Londres, Alte Nationalgalerie de Berlín, MASP de São Paulo, etc.) han realizado exposiciones colectivas e individuales de artistas mujeres del siglo XIX y principios del siglo XX poniendo en valor su obra y su legado. En ningún museo se ha condicionado su redescubrimiento bajo la mirada patriarcal y misógina del siglo XIX. Para la realización de estas exposiciones los museos citados han realizado investigaciones en profundidad e incluso adquisición de obras, mientras el Museo del Prado se ha limitado a la mera restauración de piezas de su colección sin plantear la resignificación y actualización de la calidad de estas artistas. Simplemente, reseña su escasa aceptación en la época sin actualizar ni ejercer una crítica desde el siglo XXI, que es lo esperado de un museo que revisa su canon. Si bien reconocemos el valor didáctico de "Invitadas" respecto a la misoginia decimonónica, la exposición se propone como un blockbuster. No queremos dejar de indicar, no obstante, que la publicación que el museo ha llevado a cabo recoge aportaciones a la historiografía del periodo y del objeto de estudio. La exposición "Invitadas" devalúa a las artistas mujeres del siglo XIX y principios del siglo XX y también su producción, tanto cuantitativa como cualitativamente. Sus obras protagonizan solo las últimas siete de diecisiete secciones de la exposición, reuniendo en total 36 pintoras, 1 escultora y 1 fotógrafa. Probadas investigaciones han demostrado que durante este periodo en España existieron centenares, si no miles, de artistas plásticas y decenas de fotógrafas. Algunas obtuvieron el reconocimiento de la crítica y del mercado artístico en España y fuera de nuestro país, fueron feministas y fundaron escuelas con el fin de que germinara su legado. El Prado, a diferencia de museos como la National Gallery de Londres, no ha realizado declaración ni ha manifestado su compromiso con el arte realizado por mujeres, limitándose a señalar que el punto de vista de la exposición no es del Prado, sino del siglo XIX. Esta exposición no ha entendido a aquellas ciudadanas del siglo XIX y principios del XX como artistas, sino como mujeres, y lo hace sirviéndose de una abstracción que evidencia la ideología que rezuma el proyecto. “La mujer” es un concepto utilizado tanto en los elementos de difusión como en declaraciones en medios, presentación de la muestra y recursos para visitantes en su web. Esta torpe y grave distorsión de la realidad histórica del siglo XIX supone un mensaje engañoso para nuestra sociedad en el siglo XXI. Además, respalda las desigualdades existentes todavía hoy en nuestro sistema artístico: si en el siglo XIX existieron pocas artistas y de escasa calidad (ya que el Museo del Prado en este discurso expositivo no las pone en valor), es “normal” que en las colecciones de nuestros museos públicos dedicados a arte moderno y contemporáneo los porcentajes de obras de artistas mujeres del siglo XX y XXI se mantengan hoy entre el 5% y el 25%, redoblando el castigo al legado de las artistas y de las mujeres en la historia de nuestro país. La escasa y deficiente investigación sobre las artistas del XIX llevada a cabo en este proyecto expositivo ha quedado en evidencia ante la demostración de la errónea autoría de la tela con que se abría el recorrido y que el Museo del Prado se ha visto obligado a retirar de la exposición. Por todo ello, la exposición "Invitadas" es una oportunidad perdida, que desafortunadamente va a suponer un tapón para futuros proyectos de interés que cubran esta vergonzosa laguna de nuestra historia. Finalmente entendemos que no es aceptable la reacción de los directivos del museo y responsables de la exposición, descalificando y poniendo en cuestión el rigor y profesionalidad de las críticas que provienen de la historiografía feminista. Deja así claro la institución su aislamiento frente a las investigadoras feministas especializadas, pero también frente a la realidad social en nuestro país, que ha dejado de demonizar el término y la noción de “feminismo” y se manifiesta de forma multitudinaria cada 8 de marzo pasando por la puerta de Velázquez. En conclusión, reprobamos al Museo del Prado, como institución pública sostenida económicamente por los impuestos de la ciudadanía, por no cumplir su misión educativa y su papel fundamental, como baluarte de los valores simbólicos propios de una sociedad democrática e igualitaria, y por incumplir una y otra vez la Ley de Igualdad en su artículo 26». «La marcha del soldado», de Adolfo Sánchez Megías. El cuadro abría la exposición «Invitadas» como «Escena de familia», de Concepción Mejía. Ha sido retirado de la muestra - MUSEO DEL PRADO MAV: «Es necesaria una reflexión más profunda» Por su parte, el Observatorio de MAV (Mujeres en las Artes Visuales) también ha sido muy crítico con la exposición del Prado. «Nos preguntamos una vez más sobre algunas cuestiones de fondo en relación al papel de los museos y centros de arte en la sociedad y cómo hacer de ellos lugares más democráticos y más implicados socialmente, espacios cuyas colecciones descarten las miradas androcéntricas y coloniales para proponer otras igualitarias y diversas. Algunas de estas preguntas, desafortunadamente, no son nuevas y en ellas llevamos trabajando más de diez años. En relación al Museo del Prado ya se pusieron de manifiesto en la visita que MAV realizó a los almacenes del museo en abril del 2011, para conocer de primera mano cuántas artistas estaban allí confinadas, un término que parece ser nuevo, pero del que las creadoras que viven en los almacenes de nuestros museos, podrían hablar mucho. En esta línea, MAV se pregunta sobre la exposición mencionada y llega a una primera conclusión: se trata de una oportunidad perdida, en el sentido en que se hubiera podido esperar del Prado una reflexión mucho más profunda a la hora de plantearla. Una exposición de estas características debe ser creada y concebida por un equipo de comisariado diverso en áreas de conocimiento, identidades y afectividades en torno a la temática a tratar. El debate previo a una exposición como ésta es determinante, así como la generación de mecanismos de mediación que permitan la permeabilidad y una lectura múltiple de lo representado. Por otra parte, hay cuestiones puntuales que deben ser tratadas con el máximo rigor. Si con esta exposición el museo pretende abrir una nueva forma de hacer y de contar la situación de las mujeres en el siglo XIX y la connivencia del poder y del sistema del arte en ese proceso que se presenta con crudeza en la exposición, debería haber prestado más atención al título y a la imagen de comunicación de la muestra, que son fundamentales para la construcción o eliminación de los estereotipos. La legitimación y normalización de los mismos hacen flaco favor a la búsqueda de la igualdad. Con el título "Invitadas" y la imagen elegida para la comunicación, no sólo se muestra la situación de las mujeres artistas en el siglo XIX, sino que pareciera que todavía, en el siglo XXI, sigue siendo la misma. Si desde el museo no se crean espacios de escucha para aprender junto a las expertas e investigadoras del arte con conocimientos de género, si se quiere leer la historia desde la mirada individual, sin dar espacio a la voz colectiva de las verdaderas protagonistas que somos las mujeres, si no se prima el relato claro, si no se escuchan las críticas, si desde el museo se tilda de activistas y militantes pero poco informadas y se las descalifica públicamente, entonces estamos ante un mal endémico. MAV está recogiendo distintas reflexiones de investigadoras, expertas y activistas sobre esta exposición y seguiremos alentando un debate constructivo y participativo para generar conocimiento compartido. Nuestra asociación y las casi 600 mujeres del ámbito de las artes plásticas que forman parte de ella: artistas, comisarias, investigadoras, galeristas, gestoras… no se conforma con las migajas. Agradecemos los gestos llevados a cabo en estos últimos años por el museo, algunas de las aportaciones que dejará esta exposición y su catálogo, donde hay una representación clara de la diversidad de profesionales y sus investigaciones, pero no es suficiente. Lo que parece que no comprenden nuestras instituciones públicas y muchos de nuestros museos, es que el cambio que la sociedad reclama al mundo del arte no se limita, ni se salda con una o dos exposiciones sobre o de mujeres, ni con algunas compras más, ni con declaraciones de buena voluntad de quienes los dirigen. Lo que reclamamos es q ue los museos se cuestionen a sí mismos, se acerquen a la sociedad en la que están inmersos, se replanteen la voz única y supuestamente autorizada desde la que invisibilizan la creación de las mujeres y que representen a la totalidad de la sociedad mediante el reconocimiento de la creación femenina. Necesitamos patronatos y órganos de dirección paritarios, transparencia en las políticas de los museos y centros de arte también en relación al género, formar en estos temas a los/as responsables de los mismos e incorporar criterios de igualdad en la totalidad de sus actuaciones. Desde nuestro Observatorio aportamos la investigación del “Autodiagnóstico MAV para la igualdad en museos y centros de arte. Fundamentación teórica y metodología”, una iniciativa que nace para acompañarlos en la reflexión sobre la igualdad. Pensemos sobre esto: ¿qué pasa en nuestro país cuando un museo como el Prado no ha tenido aún ninguna directora, cuando su actual Patronato no llega ni a un 30 % de mujeres, cuando en la última década se han comprado un centenar de obras de hombres, por valor de más de 25.000.000€, pero solo se ha adquirido una mínima cantidad de cuadros de mujeres que no superan los 65.000€?. Es obligación de nuestras administraciones públicas, del Ministerio de Cultura y Deporte, y del Ministerio de Igualdad, impulsar políticas que transformen nuestros museos y centros de arte haciéndolos más feministas y participativos. La igualdad es un mandato constitucional y desde MAV seguiremos trabajando para conseguirla plenamente».

La "asfixia por ventiladores" ha sido considerada como una de las principales causas de accidentes durante el verano en Corea del Sur. Pero, ¿qué tienen de peligrosos estos aparatos en el país asiático?

“Siempre es más fácil obtener perdón que permiso”, decía la nota que dejó Banksy junto al mural que maravilló a los pequeños estudiantes.

Hace 25 años la lucha de Katie Koestner por impedir que su violación quedara impune ayudó a popularizar un concepto que sirvió para visibilizar un viejo problema: el “date rape”, las violaciones durante una cita romántica.

A mi mamá no le gusta el boxeo pero cuando le cuento lo que Alí dijo sobre el Parkinson muestra su aprobación. Uno de sus libros me abrió los ojos sobre cómo es vivir con la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente.

Esta semana, nos gustaría que compartieras con nosotros tus fotos de VIAJES: en tren, camino al trabajo, navegando en altamar ... todos realizamos viajes hacia alguna parte todos los días. Inspírate con esta galería.

En la era victoriana fotografiarse junto a los muertos se convirtió para muchas familias en la única forma de tener una imagen permanente de un ser querido que había fallecido muy pronto.

El surfista sudafricano Brett Archibald fue a disfrutar de su pasión con sus amigos. Pero el viaje se convirtió en una pesadilla cuando se cayó por la borda en medio de la noche en el Océano Índico. Y vivió para contarlo.

La familia del destacado boxeador, que murió hace dos días, organizará una gran procesión y celebración fúnebre el próximo viernes en Louisville, Kentucky, donde podrán asistir las personas que quieran de todos los rincones.

La ceremonia de inauguración este miércoles del túnel de San Gotardo, el más largo del mundo, fue, cuanto menos, rocambolesca. Te mostramos algunas imágenes de lo que sucedió. No siempre logramos comprender su significado.

Los nuevos planes papales incluyen la suspensión de aquellos obispos que no gestionen "adecuadamente" los casos de abusos sexuales por parte de algunos curas. Según el papa Francisco, las leyes actuales serán endurecidas.

Ver a Alí en acción era una experiencia electrizante, una combinazión de fuerza primaria y belleza artística. Pero el impacto más profundo y su verdadera grandeza se realizó fuera del cuadrilátero.

Imponente, provocador, filosófico y formidable. El mítico boxeador Mohamed Alí ganó el respeto de muchos alrededor del mundo tanto por su talento extraordinario como su postura ante la opresión de su raza.

Para muchos, Alí fue el atleta más grande de la historia, pero también una polémica figura con voz política que puso sus principios por encima de todo.

El montaje de la argentina Lola Arias pone a seis veteranos a hablar, cantar, bailar y pelear para reconstruir una guerra que jamás los abandona. El jueves se estrenó en el Royal Court de Londres.

La dramática saga de Yamato Tanooka, el niño de 7 años que fue abandonado en un bosque por sus padres pero luego encontrado sano y salvo, ha despertado una polémica en Japón sobre qué es la buena crianza de los hijos.

Con su simpleza e ingenio este personaje describe y aconseja con humor a la sociedad mexicana. Dice por ejemplo: "El que tenga burros que los amarre, y el que no, pues no"... Su creador murió esta semana.

El niño de 7 años estuvo extraviado casi una semana en un bosque espeso, con bajas temperaturas, sin alimento y con la amenaza de osos que habitan en la región. Te contamos qué le pasó y cómo logró sobrevivir.

Las inundaciones amenazan París, lo que hizo que el famoso Museo Louvre, el más visitado del mundo, fuera cerrado al público. En la capital francesa y sus alrededores 25.000 personas permanecen si electricidad.

Es uno de desiertos más calurosos y grandes del mundo, localizado entre México y Estados Unidos. Muchos migrantes mueren allí porque se ven forzados a tomar rutas más remotas y peligrosas en su intento de cruzar la frontera.

La oficina del forense que investiga la muerte del artista confirmó que la causa fue una sobredosis del analgésico fentanilo. Prince fue hallado sin vide en su residencia de Minneapolis el pasado 21 de abril.